Hoy hemos cogido una moto alquilada y hemos ido a recorrer la isla. Conseguir la moto ha costado. Está todo alquilado y los precios son abusibos.. En fin. La imagen que me está quedando de los tailandeses es que son unos interesados, solo les interesa el dinero del turista. Si pagas son amables (a veces ni eso) si no son súper bordes. Dicen que al norte son más amables, ya lo descubriré. Me siento a veces como un billete andante. Por otro lado son muy felices, parece que no tienen problemas. Están relajados. Aquí la carrera de psicología debe tener pocas salidas. El budismo busca la paz interior y ahora veo que si su paz interior implica ser egoísta lo son. Sufro un claro choque cultural pero quiero saber más de ellos para entenderlos mejor. La isla es bastante grande y como encima nos hemos perdido conozco casi todo el centro. Sus montañas y su selva son espectaculares. Sus templos también. Los pueblos y casas son muy desordenados y en muchos casos descuidados y caóticos. La forma de hacer las cosas es bastante caótica también. Las normas parecen que no existen y muchos turistas que hay aquí se adaptan muy rápido a eso. El resultado es de mucha libertad y muchísimo libertinaje. Todo vale. 4 en una moto, niños pequeños de pie en la moto, todos sin casco. Te adelantan por la derecha, la izquierda , no hay línea continua que valga, se saltan los stops... Te adelantan por la cuneta.. Tiran basura al río o a la playa. Las tiendas en algunos casos son 24 horas o de repente está cerrada. Todo eso contrasta con la armonía de sus templos. Los turistas que veo en su mayoría vienen buscando esa libertad para poder hacer lo que quieran. Y lo hacen. Sorprende ver cómo se te cuelan en una cola un grupo de educados alemanes o como una familia inglesa llevan a su hija de 3 ños de pie en la moto sin casco al estilo Tai.










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